Ecuador, por su parte, se ha convertido en un punto estratégico de la ofensiva debido a su ubicación entre Colombia y Perú, dos importantes productores de cocaína. Las autoridades ecuatorianas sostienen que organizaciones criminales locales funcionan como intermediarias y operadores de redes vinculadas con poderosos carteles mexicanos.
En este contexto, Estados Unidos designó también como organización terrorista extranjera a la banda ecuatoriana Los Tiguerones, después de medidas similares contra Los Chone Killers y Los Lobos.
Noboa defendió la decisión y afirmó que estos grupos dejaron de ser simples bandas criminales para convertirse en estructuras con alcance internacional y capacidades que amenazan directamente la soberanía ecuatoriana. El mandatario ha convertido la recuperación del control territorial y la lucha contra el narcotráfico en una de las prioridades de su gobierno.














