La mandataria encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció que nuevas empresas petroleras comenzarán a operar en el país “en las próximas semanas”, en medio del proceso de apertura económica y flexibilización de sanciones impulsado tras el acercamiento entre Caracas y Washington.
El anuncio fue realizado durante un acto con trabajadores de la Faja Petrolífera del Orinoco, una de las mayores reservas de crudo del mundo. Allí, Rodríguez aseguró que Venezuela vive un proceso acelerado de captación de inversiones nacionales y extranjeras y afirmó que “más y más empresas” llegarán próximamente al sector energético venezolano.
Bombas petroleras en la Faja Petrolífera del Orinoco
Aunque el gobierno no confirmó oficialmente qué compañías desembarcarán ni cuáles serán los nuevos proyectos, el anuncio se produce mientras varias multinacionales energéticas negocian acuerdos para ampliar operaciones en Venezuela. Entre ellas aparecen empresas estadounidenses y europeas interesadas en explotar petróleo y gas en asociación con PDVSA.
Rodríguez también pidió a Estados Unidos y Europa “no tener miedo a una Venezuela libre de sanciones”, en referencia al progresivo alivio de restricciones económicas que Washington comenzó a implementar tras la caída de Nicolás Maduro y el inicio del nuevo proceso político venezolano.
Uno de los casos más relevantes es el de Chevron, que ya se consolidó como uno de los mayores productores privados de petróleo en Venezuela y amplió significativamente su presencia en la Faja del Orinoco. Además, medios internacionales informaron que ExxonMobil también negocia nuevos derechos de extracción en territorio venezolano.
La sede de Chevron Corporation
El régimen venezolano apuesta a que la recuperación petrolera permita reactivar una economía devastada tras años de crisis, sanciones, corrupción y caída de producción. Delcy Rodríguez incluso expresó recientemente su intención de convertir nuevamente a Venezuela en un “gigante productor” comparable con Estados Unidos, Rusia y Arabia Saudita.
Durante los últimos meses, Caracas aprobó reformas a la Ley de Hidrocarburos y firmó acuerdos con compañías como ENI y Repsol para expandir producción y atraer capital extranjero.
Sin embargo, organizaciones opositoras y sectores críticos advierten que todavía persisten dudas sobre transparencia institucional, seguridad jurídica y democratización política dentro del país. Aun así, la necesidad global de petróleo y la importancia estratégica de las reservas venezolanas están acelerando el regreso de grandes actores energéticos internacionales al mercado venezolano.