Los tres grupos habían solicitado en noviembre de 2023 que la Corte Penal Internacional abriera una investigación formal sobre los presuntos ataques aéreos israelíes contra ''áreas civiles densamente pobladas'' en Gaza, el asedio a la región y el desplazamiento masivo de la población.
En 2024, la CPI emitió órdenes de arresto contra el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, su entonces ministro de Defensa Yoav Gallant, y un líder de Hamás, Ibrahim al-Masri, por crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad.
Esta decisión provocó una fuerte reacción del gobierno de Donald Trump, quien previamente ya había sancionado a jueces y al fiscal jefe de la CPI por investigaciones sesgadas anteriores contra soldados estadounidenses en Afganistán.















