Las autoridades de Siria informaron que las investigaciones preliminares sobre los atentados con explosivos registrados el pasado 7 de julio en Damasco apuntan a una célula vinculada al grupo terrorista Estado Islámico (ISIS), organización extremista responsable de innumerables asesinatos, atentados y actos de barbarie en Medio Oriente y otras regiones del mundo.
El brigadier general Ahmad al-Dalati anunció que las fuerzas de seguridad lograron identificar y detener a todos los integrantes de la célula tras una operación coordinada entre las fuerzas de seguridad interna y la Dirección Antiterrorista del Servicio General de Inteligencia. Según explicó, las pesquisas comenzaron con el seguimiento de uno de los sospechosos, lo que permitió descubrir al resto de los miembros de la organización involucrados en los ataques.
Los atentados ocurrieron en las inmediaciones de un hotel donde se hospedaba el presidente de Francia, Emmanuel Macron, durante su visita oficial a Siria para reunirse con el presidente Ahmed al-Sharaa. Aunque los explosivos fueron colocados cerca del perímetro de seguridad establecido para proteger a la delegación francesa, las autoridades sirias aseguraron que nunca representaron un riesgo directo para el mandatario francés.
Las fuerzas de seguridad localizaron dos artefactos explosivos improvisados cerca del Ministerio de Turismo. Uno había sido ocultado dentro de un cesto de basura y el otro colocado en un vehículo estacionado junto a la calle. Mientras los especialistas intentaban desactivarlos, ambos dispositivos detonaron de forma inesperada.












