Desde comienzos de este año, el periodista estadounidense Tucker Carlson, ícono del conservadurismo mediático, pasó a generar polémicas debido a un notable "cambio ideológico". Según diversas investigaciones, esto se debe a que Carlson forma parte de una estrategia de influencia de Qatar sobre los medios norteamericanos.
Documentos oficiales presentados al Departamento de Justicia de EE.UU. bajo la Ley de Registro de Agentes Extranjeros (FARA) exponen la creciente influencia de Qatar en sectores estratégicos de Occidente, incluyendo el mundo académico, el deporte, los bienes raíces y ahora también los medios de comunicación, con especial énfasis en los sectores de derecha.
Según revelaron, hasta antes de la victoria de Trump en las elecciones, solo un 10% del lobby qatarí se dirigía a medios de comunicación conservadores. Sin embargo, tras su triunfo, el 50% de los esfuerzos de cabildeo se concentraron en canales como Fox News, el New York Post y el Daily Mail.

El objetivo esa decisión es mejorar la imagen de Qatar, un país señalado por sus vínculos con Hamás e Irán, y presentarlo como un socio estratégico confiable ante Washington.
En este contexto, Tucker Carlson resultó ser uno de los ejemplos más claros de esta estrategia. En marzo, Carlson realizó una entrevista al primer ministro de Qatar, Mohammed bin Abdulrahman Al Thani, que superó los seis millones de vistas en pocas horas.









