La advertencia se da en un contexto de creciente preocupación en Europa por las declaraciones de la administración Trump, que ha reconocido públicamente estar evaluando distintas opciones respecto a Groenlandia, incluida su compra o una mayor intervención militar en su defensa.
Desde la Casa Blanca se ha señalado que ''utilizar al ejército estadounidense siempre es una opción'' y que el tema ''no va a desaparecer'', pese a las protestas de aliados de la OTAN.
Trump ha defendido su postura argumentando que Groenlandia es clave para la seguridad del Ártico y para la defensa occidental frente a la expansión de Rusia y China en la región. Sin embargo, en Dinamarca y en otras capitales europeas, estas declaraciones han sido interpretadas como una ''amenaza directa'' a la soberanía territorial.












