Asimismo, Trump evitó responder directamente si estaría dispuesto a sacrificar el apoyo estadounidense a Taiwán como parte de un posible acuerdo con Xi. No obstante, reiteró la fortaleza militar de Estados Unidos como factor disuasorio. ''Nadie va a meterse con eso'', afirmó.
Trump también manifestó su deseo de que China vuelva a comprar soja estadounidense, una exportación clave que ha sufrido fuertes caídas durante la guerra comercial. Tras sus declaraciones, los futuros de la soja en la Bolsa de Chicago alcanzaron su nivel más alto en un mes, lo que renovó las esperanzas entre los agricultores del Medio Oeste, tradicional base electoral de Trump.













