El presidente Donald Trump anunció en una publicación en Truth Social su intención de reabrir y expandir la prisión de Alcatraz, cerrada desde 1963, para encarcelar a los criminales más peligrosos y reincidentes del país, a quienes calificó correctamente como los ''desechos de la sociedad''.
Según Trump, esta medida busca restaurar el orden y la justicia en una nación que, en su opinión y la de la mayoría de la sociedad, ha sido demasiado indulgente con los delincuentes violentos.
Trump expresó que Estados Unidos ya no puede ser rehén de criminales, jueces temerosos y migrantes ilegales que, según él, traen caos y violencia.

Como parte de su propuesta, ordenó al Buró Federal de Prisiones (BOP), al Departamento de Justicia, al FBI y al Departamento de Seguridad Nacional trabajar en la reapertura y reconstrucción del penal. Indicó que la nueva versión de Alcatraz sería “sustancialmente más grande” y serviría como símbolo de ley, orden y justicia.
Alcatraz, una isla rocosa ubicada en la bahía de San Francisco, funcionó como prisión federal entre 1934 y 1963. Durante ese tiempo albergó a algunos de los criminales más notorios del país, como Al Capone, George ''Machine Gun'' Kelly, James ''Whitey'' Bulger y Robert Stroud, el infame ''Hombre Pájaro de Alcatraz''.
La prisión era conocida por su supuesta imposibilidad de escape debido a las frías y turbulentas aguas que rodean la isla. No obstante, en 1962 se registró el escape más célebre, protagonizado por Frank Morris y los hermanos John y Clarence Anglin. Hasta hoy, no se ha confirmado si lograron sobrevivir o no.










