Alemania registró una contracción económica del 0,1% en el segundo trimestre de 2025, según datos oficiales publicados el miércoles.
Este retroceso se atribuye principalmente a una disminución de la demanda proveniente de Estados Unidos, tras varios meses de compras anticipadas por parte de importadores estadounidenses que esperaban un aumento en los aranceles.
La caída del PBI revierte así el crecimiento experimentado en el primer trimestre, cuando el temor a nuevos aranceles impulsó las exportaciones alemanas hacia Estados Unidos.
El producto interno bruto (PBI) alemán permanece estancado en niveles similares a los previos a la pandemia de COVID-19, lo que refleja la falta de una recuperación sostenida.

La economía alemana, estancada.
Esta contracción se debió en parte, aunque no exclusivamente, al retroceso de las exportaciones tras el fenómeno de ''front-running'' arancelario en el primer trimestre, haciendo referencia a la anticipación de compras por parte de importadores antes de que entren en vigor aranceles.
En el caso de Alemania, empresas estadounidenses adelantaron sus pedidos en el primer trimestre para evitar aranceles más altos, lo que impulsó temporalmente las exportaciones. Esta demanda adelantada se revirtió en el segundo trimestre, afectando el crecimiento.
En términos de componentes del PBI, la inversión se redujo durante el segundo trimestre, mientras que tanto el consumo privado como el gasto público aumentaron en comparación con el trimestre anterior.










