El informe detalla que algunas de estas agresiones sexuales datan de la década de 1960 y denuncia que las víctimas, en muchos casos niñas vulnerables, fueron sistemáticamente ignoradas o desprotegidas por parte de las fuerzas del orden y los gobiernos locales.
El estudio apunta a la existencia de redes de hombres organizados, mayoritariamente de origen pakistaní, como los principales perpetradores en varios de los casos investigados. Sin embargo, más allá del perfil de los agresores, lo que más preocupa a los responsables de la investigación es la negligencia institucional generalizada.
Lowe declaró que los hallazgos representan una de las exposiciones más completas hasta la fecha sobre los abusos sexuales cometidos por bandas en el Reino Unido.
Asimismo, denunció la ''inacción'' del gobierno central, acusándolo de haber fallado reiteradamente en implementar medidas concretas pese a las promesas. En respuesta, el parlamentario anunció que antes de fin de año se celebrarán audiencias públicas donde las víctimas podrán brindar testimonio y se escucharán propuestas de expertos para mejorar los sistemas de protección infantil.
















