En una dura advertencia, el Gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump, dejó en claro que podría retirarse de la Organización de Estados Americanos (OEA) si el organismo no asume un compromiso concreto con la restauración democrática en Venezuela.
La declaración fue pronunciada por el vicesecretario de Estado, Christopher Landau, durante una reunión de alto nivel en el foro regional, en medio de tensiones crecientes por el papel que desempeña la OEA frente a las dictaduras de izquierda en América Latina.
Landau, con profundo conocimiento del hemisferio, fue directo al señalar que Estados Unidos está reevaluando su pertenencia a la OEA debido a su alineamiento con intereses geopolíticos que contradicen los valores democráticos promovidos por Washington.

Con esto, apuntó contra el bloque liderado por el presidente brasileño, el comunista Luiz Inácio Lula da Silva, al que se suman otros paises con gobiernos y dictaduras de izquierda, como Bolivia, Chile, Colombia, México, Honduras, Uruguay y algunas islas del Caribe con creciente influencia china. Este grupo marcó una agenda ideológica en el organismo que utiliza a la OEA como un proxy geopolítico.
“Como ustedes sabrán, el presidente Trump emitió una orden ejecutiva en los primeros días de esta Administración indicando al Secretario de Estado que, en seis meses, revisará todas las organizaciones internacionales de las que Estados Unidos es miembro para determinar si dicha membresía está en los intereses de Estados Unidos y si dichas organizaciones pueden ser reformadas", explicó Landau, en un mensaje firme pero diplomático.









