La Casa Blanca está evaluando una posible reducción de la presencia militar estadounidense en Corea del Sur, medida que ha generado diversas expectativas por parte de altos mandos militares debido a sus posibles implicaciones en la seguridad regional.
Actualmente, Estados Unidos mantiene unos 28.500 soldados desplegados en territorio surcoreano como parte de un acuerdo de defensa mutua que se remonta a la Guerra de Corea.
Según un informe, el Pentágono está elaborando un plan que podría implicar la reubicación de aproximadamente 4.500 soldados desde Corea del Sur hacia otras áreas estratégicas en la región del Indo-Pacífico, como Guam.
No obstante, el informe también aclara que esta propuesta es solo una de varias que están siendo consideradas por funcionarios de alto nivel que revisan la política de seguridad estadounidense en Asia-Pacífico.

La idea de una reducción de tropas en la península coreana no es nueva. Se remonta al primer mandato del presidente Donald Trump, quien expresó preocupaciones sobre el costo de mantener tropas en el extranjero. Sin embargo, esta posibilidad ha generado inquietud entre los principales comandantes militares de Estados Unidos en Asia.
Además del posible impacto en la seguridad, la medida podría provocar cierta preocupación entre los aliados regionales de Estados Unidos, que ven la presencia militar estadounidense como un elemento clave de disuasión ante posibles agresiones.
A pesar de ello, reubicar fuerzas dentro de la región, en lugar de retirarlas completamente, podría aliviar algunas de las preocupaciones del Pentágono, según el informe. Guam se perfila como una base alternativa ideal, ya que está más cerca de posibles puntos de conflicto, pero fuera del alcance inmediato de las fuerzas chinas.










