Según explicó, la decisión de desplazar a Maduro no respondió a una necesidad energética, sino a la amenaza que el colapso venezolano representaba para el hemisferio occidental, en especial para los países vecinos.
Sanciones, deterioro productivo y caída del precio del crudo
En diciembre, PDVSA se vio obligada a recortar el precio de su petróleo debido a problemas de calidad y a las sanciones vigentes, ofreciendo descuentos frente al crudo Brent que duplicaron los de un año atrás. Wright reconoció que la petrolera estatal enfrenta desafíos estructurales profundos, entre ellos:
- Falta de transparencia
- Corrupción endémica
- Deterioro de infraestructura
- Restricciones para socios extranjeros
Históricamente, las compañías internacionales estuvieron obligadas a asociarse con PDVSA, una condición que ahuyentó inversiones y aceleró el colapso productivo.












