El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, llegó este martes a Pekín para mantener una serie de reuniones con su homólogo chino, Wang Yi, en un contexto internacional marcado por la guerra en Ucrania y el aumento de tensiones en Oriente Medio, especialmente en torno a Irán.
Según informó el Ministerio de Exteriores ruso, ambas partes prevén un ''intercambio exhaustivo de puntos de vista'' sobre temas considerados prioritarios, incluyendo la guerra en Ucrania y la evolución del conflicto en Oriente Medio. Asimismo, abordarán la cooperación bilateral y la coordinación en foros multilaterales como Naciones Unidas, BRICS, el G20 y la Organización de Cooperación de Shanghái.
La visita de Lavrov se produce en un momento de creciente alineación estratégica entre Moscú y Pekín, una relación que se ha intensificado desde que Rusia lanzó su ofensiva militar a gran escala en Ucrania en 2022. Ambos países han reforzado sus vínculos económicos y políticos, presentándose como contrapeso a la influencia de Estados Unidos y sus aliados.












