La administración del presidente Donald Trump anunció una revisión ''a gran escala y rigurosa'' de todos los titulares de tarjetas de residencia permanente provenientes de países catalogados como ''de preocupación'', tras el ataque que costó la vida a una integrante de la Guardia Nacional y dejó a otro soldado gravemente herido. La medida busca reforzar los protocolos de seguridad y corregir fallas detectadas en los procesos de admisión aplicados en los últimos años.
Joseph Edlow, director del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), informó que el presidente solicitó personalmente este reexamen, que abarcará a inmigrantes de al menos 19 países incluidos previamente en una orden ejecutiva emitida en junio.
La lista contempla a Afganistán, Somalia, Irán, Yemen, Libia, Sudán y otros territorios con altos niveles de inestabilidad o presencia de grupos extremistas. Según Edlow, el objetivo es garantizar que todos los residentes permanentes hayan sido evaluados bajo estándares de seguridad sólidos y actualizados.












