La administración del presidente Donald Trump anunció una revisión ''a gran escala y rigurosa'' de todos los titulares de tarjetas de residencia permanente provenientes de países catalogados como ''de preocupación'', tras el ataque que costó la vida a una integrante de la Guardia Nacional y dejó a otro soldado gravemente herido. La medida busca reforzar los protocolos de seguridad y corregir fallas detectadas en los procesos de admisión aplicados en los últimos años.
Joseph Edlow, director del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), informó que el presidente solicitó personalmente este reexamen, que abarcará a inmigrantes de al menos 19 países incluidos previamente en una orden ejecutiva emitida en junio.
La lista contempla a Afganistán, Somalia, Irán, Yemen, Libia, Sudán y otros territorios con altos niveles de inestabilidad o presencia de grupos extremistas. Según Edlow, el objetivo es garantizar que todos los residentes permanentes hayan sido evaluados bajo estándares de seguridad sólidos y actualizados.

El anuncio ocurre días después de que Rahmanullah Lakanwal, de 29 años, atacara cobardemente a dos miembros de la Guardia Nacional cerca de un centro federal en la capital del país. Beckstrom, de 20 años, murió a causa de las heridas, mientras que Wolfe, de 24, permanece en estado crítico. Lakanwal resultó herido cuando uno de los guardias respondió al ataque.
Lakanwal ingresó a Estados Unidos en 2021 como parte del programa ''Operation Allies Welcome'', creado tras la retirada de Afganistán durante la desastrosa administración demócrata de Biden. Más de 190.000 afganos fueron reubicados bajo ese plan.










