En los últimos meses, numerosos hospitales y sistemas de salud en Estados Unidos han detenido o cancelado servicios médicos relacionados con las cirugías de cambio de género para menores de edad.
Esta tendencia se ha acelerado debido a crecientes presiones legales, regulatorias y políticas por parte de la Casa Blanca, al mismo tiempo que se adaptan a exigencias de la sociedad.
Un caso destacado es el de Kaiser Permanente, una de las organizaciones de salud sin fines de lucro más grandes del país, que anunció la suspensión de todas las cirugías relacionadas con la disforia de género para pacientes menores de 19 años a partir del 29 de agosto de 2025.
Esta decisión, tomada en la sede de Kaiser en Oakland, California, afecta a todos sus centros a nivel nacional, incluyendo los de Oregón y Washington.















