Luego del escándalo que envuelve al Partido Demócrata en el estado gobernado por Walz, el infame gobernador confirmó que no volverá a presentarse.
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El gobernador de Minnesota, Tim Walz, anunció el lunes que abandonará su intento de buscar un histórico mandato, una decisión que llega en el peor momento político de su gestión, marcada por un escándalo de fraude multimillonario en el sistema de asistencia social del estado y crecientes cuestionamientos sobre su capacidad administrativa.
Walz, demócrata y excompañero de fórmula de Kamala Harris en las elecciones presidenciales de 2024, había lanzado su campaña en septiembre con la expectativa de convertirse en el primer gobernador de Minnesota en ser elegido tres veces desde que el cargo pasó a tener mandatos de cuatro años en la década de 1960.
Hasta hace pocas semanas, era considerado el claro favorito. Su salida repentina cambia por completo el panorama político estatal.
En un comunicado, Walz sostuvo que, tras ''reflexionar con su familia y su equipo'', concluyó que no podía dedicar ''todas sus energías'' a una campaña política. ''Cada minuto que paso defendiendo mis propios intereses políticos es un minuto que no puedo dedicar a defender a la gente de Minnesota'', afirmó.
Walz había lazado su campaña en septiembre, pero se bajó sorpresivamente tras el escándalo con la comunidad somalí
Sin embargo, críticos y opositores consideran que el anuncio busca encubrir el impacto político de un escándalo que se gestó bajo su administración.
El trasfondo de la decisión es una investigación federal sobre un fraude masivo en programas financiados por el estado, destinados a combatir el hambre, la falta de vivienda y a subsidiar el cuidado infantil.
Las estimaciones calculan el desfalco en al menos 1.000 millones de dólares, mientras que el fiscal federal adjunto Joe Thompson ha sugerido que la cifra podría ascender a 9.000 millones. Hasta el momento, más de 90 personas han sido acusadas por crear organizaciones sin fines de lucro falsas para desviar fondos públicos.
La senadora demócrata Amy Klobuchar suena como la principal candidata para reemplazarlo en la contienda
Aunque Walz no ha sido acusado de irregularidades, el fraude se desarrolló durante años sin que el gobierno estatal lo detectara o frenara, lo que ha alimentado acusaciones de ineficiencia, falta de controles y una supervisión deficiente de los programas sociales.
La reacción política fue inmediata. El congresista republicano y líder de la mayoría en la Cámara estatal, Tom Emmer, respondió con un contundente ''good riddance'', reflejando la dureza de las críticas desde la oposición.
A nivel nacional, el presidente Donald Trumpcelebró la salida del gobernador y lo vinculó con el escándalo, calificando a los responsables como ''corruptos'' y prometiendo que ''nadie está por encima de la ley''.
La salida de Walz abre una carrera interna en el Partido Demócrata. La senadora Amy Klobuchar es vista como una posible candidata, al igual que el fiscal general Keith Ellison y el secretario de Estado Steve Simon. Del lado republicano, suenan nombres como la presidente de la Cámara estatal, Lisa Demuth, y el empresario Mike Lindell.
El presidente Trump celebró la salida del demócrata