Una investigación que comenzó en una pequeña tienda de fundas para celulares de una favela de Río de Janeiro reveló una red que habría lavado US$19 millones para las principales organizaciones criminales de Brasil y que ahora es investigada por posibles conexiones con estructuras financieras de Hezbollah y Al Qaeda en la Triple Frontera.
La causa, denominada Operación Hawala, derivó en diez órdenes de detención y 37 allanamientos realizados en Río de Janeiro, San Pablo, Minas Gerais y Paraná, incluida la ciudad fronteriza de Foz de Iguazú.

Según la acusación del Ministerio Público brasileño, la estructura habría blanqueado fondos provenientes del narcotráfico entre 2021 y 2024 para el Primer Comando Capital (PCC), el Comando Vermelho y el Terceiro Comando Puro, las tres facciones criminales más poderosas del país.











