El régimen iraní volvió a endurecer su discurso. Este miércoles negó cualquier posibilidad de acuerdo con Estados Unidos y lanzó una advertencia directa sobre el mercado energético global.
En medio de la escalada militar, Teherán dejó en claro que no cederá. Y que está dispuesto a utilizar el petróleo como herramienta de presión.
Irán desmiente a Trump y niega negociaciones
El gobierno iraní rechazó las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien había afirmado que ambos países avanzaban hacia un acuerdo.
Desde Teherán, la respuesta fue tajante. Un portavoz militar aseguró que no existen negociaciones reales.
“No llames acuerdo a tu derrota”, afirmaron en un comunicado difundido por la agencia Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria.

Un mensaje ideológico y confrontativo contra Occidente
El régimen reforzó su postura con un discurso ideológico. Planteó una división entre “verdad y mentira” y descartó cualquier acercamiento con Washington.
“Nunca llegaremos a un acuerdo con ustedes. Ni ahora ni nunca”, sostuvo el vocero militar Ebrahim Zolfaghari.
La declaración confirma la línea dura del régimen y su rechazo a cualquier solución diplomática.
El petróleo como arma de presión global
Teherán también elevó la tensión en el plano económico. Advirtió que los precios del petróleo no volverán a la normalidad mientras no se imponga su “estabilidad” en la región.
“Ni verán los precios de la energía de antes”, señalaron desde el aparato militar.
La amenaza apunta directamente al mercado global y a las economías occidentales.









