En las últimas horas, una jueza federal emitió un polémico fallo en el cual busca exonerar al exdirector del FBI y la Fiscal General de Nueva York.
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Un juez federal desestimó el lunes los casos penales contra el exdirector del FBI, James Comey,y la fiscal general de Nueva York, la demócrataLetitia James, argumentando erróneamente que la fiscal interina Lindsey Halligan ''no tenía autoridad legal'' para presentar las imputaciones.
La decisión de la jueza demócrata de distrito senior Cameron Currie ha generado críticas sobre sus posibles efectos en la independencia del sistema judicial y la rendición de cuentas.
Halligan había asumido su cargo tras la renuncia de Erik Siebert, quien renunció luego de recibir críticas del presidente Trump por no presentar cargos contra Comey.
La jueza demócrata Cameron Currie fue duramente criticada por su decisión
Los abogados de los acusados sostenían que Halligan necesitaba confirmación del Senado para actuar, y que su designación impropia invalidaba cualquier imputación. Aunque los casos fueron desestimados sin perjuicio, el plazo de prescripción impide que el caso de Comey se vuelva a abrir, dejando sin efecto las acusaciones.
Críticos señalan que la decisión prioriza formalismos procedimentales sobre la justicia sustantiva, impidiendo que la justicia llegue a ser alcanzada en casos de alto perfil como este.
El abogado defensor de James, el demócrata Abbe Lowell,criticó a la administración Trump por la presencia de Halligan, alegando que en caso de que este u otros gobiernos futuros designen fiscales interinos sin la supervisión del Senado, debilitaría la función de ''consejo y consentimiento'' constitucional.
Los argumentos de Currie se basan en que la fiscal interina Halligan ''no tenía autoridad legal''
Durante la audiencia, la jueza designada por el gobierno deBill Clinton preguntó al fiscal Henry Whitaker sobre un caso en Florida donde se desestimaron cargos contra Trump por la supuesta acumulación de documentos de seguridad nacional, cuestionando la validez de la designación del fiscal especialJack Smith.
Expertos consideran que estos comentarios por parte de la jueza demócrata podrían sentar un precedente peligroso que afecte futuras investigaciones.
Los cargos contra James estaban relacionados con la compra de una vivienda en Norfolk, Virginia, y los de Comey se centraban en el relato de mentiras al Congreso y obstrucción de la justicia. Ambos habían declarado no culpables y denunciaron persecución política.
Además, la decisión podría tener efecto dominó sobre otros fiscales interinos que llevan más de 120 días en sus cargos sin confirmación, como Alina Habba en Nueva Jersey, Sigal Chattah en Nevada y Bill Essayli en Los Ángeles, generando incertidumbre sobre la continuidad de investigaciones federales.
El gobierno de Clinton designó a la jueza demócrata Currie