El Kremlin afirma que Trump busca sinceramente la paz en Ucrania, pero advierte que Rusia continuará su ofensiva mientras espera nuevas propuestas de Washington.
El gobierno de Vladimir Putin afirmó este viernes que considera sincero el esfuerzo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para poner fin a la guerra en Ucrania y que Moscú está dispuesto a esperar nuevas propuestas de Washington, pese a que Estados Unidos ha aumentado el suministro de armas a Kiev. Al mismo tiempo, Rusia advirtió que mantendrá su ofensiva militar para alcanzar sus objetivos mientras no existan perspectivas concretas de un acuerdo de paz.
El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, sostuvo que Moscú prefiere una solución negociada, pero que la falta de avances diplomáticos obliga a Rusia a continuar con las operaciones militares. ''Sí, la lucha no es el camino preferido, pero ante la ausencia de perspectivas de paz, seguiremos adelante hasta el final, hasta la victoria total'', declaró a la televisión estatal rusa.
Las declaraciones reflejan la posición de Moscú de mantener abiertas las vías diplomáticas con la administración Trump, mientras intenta responsabilizar a Ucrania y a sus aliados europeos por la prolongación del conflicto, que ya se encuentra en la segunda mitad de su quinto año.
El gobierno de Putin aseguró que escuchará nuevas propuestas de paz realizadas por el gobierno de Donald Trump
Peskov aseguró que Trump y sus negociadores estadounidenses actúan con una intención genuina de encontrar una fórmula que pueda ser aceptada por todas las partes. Según el portavoz, una propuesta planteada previamente por Washington había sido aceptada por Rusia, pero finalmente fue rechazada por Ucrania.
''Los estadounidenses, el presidente Trump y sus negociadores son sinceros en su deseo de formular opciones aceptables para todos'', afirmó Peskov. ''La opción que propusieron fue aceptada por nosotros, pero rechazada por los ucranianos''.
El Kremlin sostiene que los países europeos han influido negativamente sobre Kiev y han contribuido a impedir avances hacia un acuerdo. Peskov afirmó que Estados Unidos no logró convencer a Ucrania porque, según su versión, los europeos la estaban impulsando a mantener una postura de confrontación.
El portavoz del Kremlin afirmó que piensa que las intenciones estadounidenses por terminar el conflicto son genuinas
Las últimas conversaciones de paz a tres bandas entre Rusia, Ucrania y Estados Unidos se celebraron en febrero, poco antes de que Washington e Israel entraran en guerra con Irán. Desde entonces, el Kremlin ha insistido en que espera que la mediación estadounidense pueda retomarse una vez que disminuyan las tensiones en Medio Oriente.
En ese contexto, los principales diplomáticos de Estados Unidos y Rusia mantuvieron esta semana un breve encuentro en Asia. Moscú también ha reiterado durante varias semanas su disposición a recibir en la capital rusa a enviados de Trump para continuar las negociaciones, aunque todavía no se ha anunciado una fecha concreta para una eventual reunión.
Peskov reconoció, sin embargo, que la posición de Washington resulta ambigua para la administración de Putin. Por un lado, Estados Unidos continúa proporcionando armamento a Ucrania; por otro, la administración Trump expresa públicamente su deseo de poner fin al conflicto.
El gobierno de Trump ha expresado en numerosas ocasiones sus intenciones de poner fin al conflicto mediante una solución pacífica y diplomática
El portavoz ruso señaló que Moscú pretende aprovechar esta aparente dualidad cuando coincida con sus propios intereses. ''Debemos aprovechar esta dualidad en la posición de la administración Trump allí donde coincida con nuestros intereses'', afirmó.
A pesar de las diferencias sobre el suministro de armas, Peskov destacó que el interés de Trump en alcanzar un acuerdo de paz coincide con los objetivos de Moscú. La declaración sugiere que el gobierno de Putin busca preservar una relación diplomática con Washington y mantener al presidente estadounidense como posible intermediario, mientras continúa presionando militarmente a Ucrania.
La postura rusa, por tanto, acopla dos estrategias paralelas: mantener la ofensiva para avanzar hacia sus objetivos y, al mismo tiempo, dejar abierta la puerta a nuevas iniciativas diplomáticas impulsadas por Trump. Para Moscú, cualquier eventual negociación deberá partir de propuestas que considere aceptables, mientras espera que Washington vuelva a asumir un papel activo en los esfuerzos para poner fin a la guerra.