El gobierno de Vladimir Putin afirmó este viernes que considera sincero el esfuerzo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para poner fin a la guerra en Ucrania y que Moscú está dispuesto a esperar nuevas propuestas de Washington, pese a que Estados Unidos ha aumentado el suministro de armas a Kiev. Al mismo tiempo, Rusia advirtió que mantendrá su ofensiva militar para alcanzar sus objetivos mientras no existan perspectivas concretas de un acuerdo de paz.
El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, sostuvo que Moscú prefiere una solución negociada, pero que la falta de avances diplomáticos obliga a Rusia a continuar con las operaciones militares. ''Sí, la lucha no es el camino preferido, pero ante la ausencia de perspectivas de paz, seguiremos adelante hasta el final, hasta la victoria total'', declaró a la televisión estatal rusa.
Las declaraciones reflejan la posición de Moscú de mantener abiertas las vías diplomáticas con la administración Trump, mientras intenta responsabilizar a Ucrania y a sus aliados europeos por la prolongación del conflicto, que ya se encuentra en la segunda mitad de su quinto año.












