En un nuevo episodio de tensión en Yemen, los rebeldes hutíes han secuestrado a 20 empleados de un centro de las Naciones Unidas (ONU) en la capital, Saná, en una operación que marca la segunda redada en instalaciones de la ONU en menos de 24 horas.
Entre los raptados hay cinco ciudadanos yemeníes y 15 trabajadores internacionales, pertenecientes a agencias humanitarias como el Programa Mundial de Alimentos (WFP), Unicef y la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA). Otros 11 trabajadores fueron liberados tras ser interrogados el domingo.
Un portavoz oficial de la ONU declaró que se mantienen contactos con los hutíes y otras partes involucradas para resolver esta ''grave situación'' lo antes posible, con el objetivo de asegurar la liberación de todos los empleados y restablecer el control completo sobre las instalaciones de la organización en Saná.














