Marco Rubio apoyó el giro económico de Bolivia impulsado por el presidente Rodrigo Paz
Washington apoyó el giro económico de Bolivia impulsado por el presidente Rodrigo Paz
porAlan Ares
internacionales
Washington apoyó el giro económico del gobierno de Rodrigo Paz y destacó la apertura a la inversión y el orden macroeconómico.
Estados Unidos expresó su respaldo explícito a las reformas económicas anunciadas por el gobierno de Bolivia, al considerar que la apertura a la inversión, la estabilidad macroeconómica y el respeto al Estado de derecho son claves para el crecimiento sostenido del país.
El apoyo fue manifestado a través de un comunicado oficial del Departamento de Estado, difundido este jueves, en el que la administración de Donald Trump valoró el cambio de rumbo impulsado por el presidente boliviano Rodrigo Paz tras décadas de políticas económicas fallidas.
El respaldo formal de Washington
El mensaje fue firmado por el secretario de Estado, Marco Rubio, quien destacó la relevancia del paquete de reformas anunciado por el nuevo gobierno boliviano.
Washington apoyó el giro económico de Bolivia impulsado por el presidente Rodrigo Paz
“Estados Unidos acoge con satisfacción el anuncio hecho por el presidente Rodrigo Paz de un importante conjunto de reformas económicas destinadas a restablecer la estabilidad, la prosperidad y la inversión en Bolivia”, señaló el texto oficial.
Desde Washington remarcaron que el proceso no estará exento de dificultades, pero subrayaron que se trata de un giro necesario tras años de estancamiento, corrupción y mala gestión económica.
Un cambio de rumbo tras años de crisis
El comunicado sostuvo que el pueblo boliviano “ha soportado años de deterioro económico” y que las medidas adoptadas por el nuevo gobierno sientan las bases para un futuro más próspero y seguro.
En ese sentido, Estados Unidos ratificó su voluntad de colaborar con Bolivia para que las reformas tengan impacto concreto en el corto plazo y contribuyan a la recuperación de la economía.
“La apertura a la inversión, una gestión económica sólida y el respeto al Estado de derecho son esenciales para desarrollar todo el potencial de Bolivia”, afirmó el Departamento de Estado.
Inversión y cooperación bilateral
Funcionarios del gobierno estadounidense ya se encuentran en Bolivia con el objetivo de facilitar inversiones que impulsen la prosperidad de ambos países. Desde Washington indicaron que existe plena disposición para profundizar la asociación bilateral y acompañar la transición económica.
El respaldo estadounidense refuerza la señal de confianza internacional hacia el nuevo rumbo económico boliviano y busca atraer capitales privados en un contexto de normalización macroeconómica.
La emergencia económica declarada por el Gobierno
Washington apoyó el giro económico de Bolivia impulsado por el presidente Rodrigo Paz
El presidente Rodrigo Paz declaró esta semana la “emergencia económica y social” ante la grave crisis heredada. Entre las principales medidas se encuentra el retiro de la subvención a los combustibles, una política que generaba un fuerte desequilibrio fiscal.
En un mensaje televisado, el mandatario calificó el decreto como una “decisión histórica de salvataje nacional” para actuar con rapidez, coordinar al Estado y estabilizar la economía.
Paz aseguró haber recibido un país sin reservas, sin dólares, con inflación creciente y con empresas públicas deterioradas tras más de 20 años de administraciones del Movimiento al Socialismo.
Sinceramiento de precios y orden fiscal
El Gobierno explicó que la subvención a los combustibles representaba un costo superior a los 2.000 millones de dólares anuales. El nuevo esquema establece precios más realistas y mantiene protegido el gas licuado de petróleo para los hogares.
Además, se anunció un régimen extraordinario de repatriación de capitales con 0% de impuestos, la liberación de exportaciones y facilidades para importar diésel.
Investigación por corrupción
Finalmente, el Ejecutivo anunció la creación de una comisión para investigar presuntas irregularidades en el sector hidrocarburífero durante los gobiernos de Evo Morales y Luis Arce, así como un daño económico millonario provocado por empresas estatales inviables.