Desde Washington remarcaron que el proceso no estará exento de dificultades, pero subrayaron que se trata de un giro necesario tras años de estancamiento, corrupción y mala gestión económica.
Un cambio de rumbo tras años de crisis
El comunicado sostuvo que el pueblo boliviano “ha soportado años de deterioro económico” y que las medidas adoptadas por el nuevo gobierno sientan las bases para un futuro más próspero y seguro.
En ese sentido, Estados Unidos ratificó su voluntad de colaborar con Bolivia para que las reformas tengan impacto concreto en el corto plazo y contribuyan a la recuperación de la economía.
“La apertura a la inversión, una gestión económica sólida y el respeto al Estado de derecho son esenciales para desarrollar todo el potencial de Bolivia”, afirmó el Departamento de Estado.














