El secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, expuso ante el Congreso de Estados Unidos el esquema estratégico que guiará la transición venezolana tras la caída del régimen.
Marco Rubio explicó ante el Congreso de Estados Unidos que la estrategia norteamericana para Venezuela se basa en tres fases claramente definidas. Según detalló, la prioridad inmediata es evitar que el país caiga en un nuevo ciclo de caos tras la salida del dictador Nicolás Maduro, capturado y trasladado a Nueva York para enfrentar cargos por narcoterrorismo.
Rubio afirmó que la política de presión económica y marítima aplicada por Washington se corresponde con un objetivo central: estabilizar el país y recuperar el control de sus recursos estratégicos. En este punto, volvió a justificar la cuarentena impuesta a los activos petroleros venezolanos, mecanismo que —según indicó— permitió desplegar acciones de control directo sobre los cargamentos de crudo.
Incautaciones, control del petróleo y administración transparente
Marco Rubio detalló la hoja de ruta de Estados Unidos para Venezuela: estabilización, recuperación y transición
Rubio confirmó que Estados Unidos ejecutó nuevas incautaciones de embarcaciones vinculadas al régimen chavista. “Dos barcos más fueron incautados”, aseguró, señalando que se trata de una operación sostenida para impedir que el petróleo venezolano se utilice para financiar estructuras corruptas.
El funcionario reveló un movimiento decisivo: Washington tomará entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo estancados en Venezuela para venderlos a precios de mercado. La administración de esos fondos quedará bajo un esquema internacional de supervisión. Rubio fue contundente: ese dinero se utilizará para beneficio del pueblo venezolano y no volverá a manos del aparato chavista.
Segunda fase: recuperación y retorno al mercado global
La “recuperación”, explicó Rubio, implicará la reintegración plena de Venezuela al sistema económico global. Estados Unidos promoverá que empresas norteamericanas y occidentales puedan operar en condiciones transparentes dentro del país, sentando las bases para una reconstrucción estructural.
Además, Washington impulsará un proceso de reconciliación política que incluye amnistías, liberación de presos opositores y el retorno de exiliados. Esta fase busca recomponer el tejido social destruido por años de autoritarismo y corrupción.
Tercera etapa: transición política definitiva
Marco Rubio detalló la hoja de ruta de Estados Unidos para Venezuela: estabilización, recuperación y transición
Rubio indicó que la etapa final será la consolidación de una transición política con supervisión internacional. Muchas acciones se superpondrán en el tiempo, pero todas convergerán hacia un mismo objetivo: garantizar que Venezuela deje atrás el modelo chavista y adopte instituciones estables, democráticas y alineadas a Occidente.
La captura de Maduro y la administración interina
El sábado 3 de enero, Estados Unidos ejecutó una operación para extraer a Maduro de Venezuela. Tras su captura, Delcy Rodríguez asumió la administración interina bajo la supervisión directa de Washington.
Aunque su designación generó dudas en sectores de la oposición, Estados Unidos aclaró que cada paso estará monitoreado para evitar retrocesos. Rubio reiteró que la hoja de ruta está definida y que la intervención norteamericana garantiza que el proceso avance sin desvíos.
Maduro ya compareció ante un juez en Nueva York para escuchar los cargos por narcoterrorismo, un hecho que marca un antes y un después en la historia reciente de Venezuela.