El número de postulaciones permitió superar ampliamente los objetivos iniciales de reclutamiento.
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En medio de los violentos disturbios realizados por la extrema izquierda en distintas ciudades del país, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) informó que ya recibió más de 220.000 solicitudes de ciudadanos estadounidenses interesados en incorporarse a la agencia, en el marco de una campaña de reclutamiento lanzada por el Gobierno de Donald Trump durante el último año.
Según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), el número de postulaciones permitió superar ampliamente los objetivos iniciales y concretar una expansión histórica de la fuerza operativa.
De acuerdo con el comunicado oficial, ICE logró contratar a más de 12.000 nuevos oficiales y agentes en menos de un año, duplicando su plantilla, que pasó de 10.000 a 22.000 efectivos, un aumento del 120%. La meta original era sumar 10.000 agentes en doce meses, pero fue superada con holgura gracias al volumen de solicitudes recibidas en todo el país.
Gregory Bovino, comandante de la Patrulla Fronteriza de EEUU.
“La buena noticia es que, gracias a la Big Beautiful Bill firmada por el presidente Trump, contamos con 12.000 oficiales y agentes adicionales del ICE en todo el país”, afirmó la subsecretaria Tricia McLaughlin. Según detalló, esto representa un aumento del 120% de la fuerza laboral en apenas cuatro meses, un ritmo sin precedentes en la historia de la agencia.
Miles de los agentes recientemente incorporados ya se encuentran desplegados y participan activamente en operativos de control migratorio, investigaciones, arrestos y deportaciones, señalaron desde el DHS. El organismo destacó que la velocidad del proceso permitió llevar personal al terreno más rápido que en cualquier campaña de reclutamiento anterior.
Gregory Bovino, comandante de la Patrulla Fronteriza de EEUU.
El gobierno estadounidense atribuyó el éxito de la iniciativa a una estrategia basada en datos y a un llamado dirigido a los “estadounidenses patriotas calificados”, manteniendo, según remarcó ICE, estándares estrictos de selección, capacitación y preparación operativa.
El fortalecimiento del ICE es una pieza clave de la política migratoria y de seguridad interna de la administración Trump, ya que la ampliación de la fuerza permitirá cumplir el objetivo presidencial de reforzar el cumplimiento de las leyes migratorias en todo el territorio estadounidense y de llevar a cabo las deportaciones masivas de indocumentados.