En una decisión que subraya su postura firme en materia de seguridad nacional, el presidente electo Donald Trump designó al congresista Michael Waltz como su nuevo asesor de seguridad nacional.
Trump refuerza su equipo de seguridad con un veterano de guerra
Waltz, veterano de guerra y coronel retirado del Ejército estadounidense, asumirá el cargo como una de las máximas autoridades en temas de seguridad y defensa, una posición de enorme influencia que lo sitúa por encima del Secretario de Seguridad Nacional y del Secretario de Defensa.
Esta elección revela las intenciones de Trump de mantener una postura firme ante las potencias mundiales, especialmente frente a Rusia y China.
Waltz, quien entró al Congreso en 2018 sucediendo a Ron DeSantis, es conocido por sus duras opiniones en temas de seguridad global. Su trayectoria en Afganistán le valió una medalla de bronce, y es un crítico del manejo de la guerra en Afganistán durante la administración del demócrata Barack Obama.
Como fuerte opositor al terrorismo islámico, Waltz busca por una política exterior que mantenga bajo control las amenazas terroristas de Medio Oriente, y apoya plenamente la política de deportación de Trump.
Postura firme contra Rusia
Uno de los puntos fuertes en la visión de Waltz es su apoyo a Ucrania en el contexto de la guerra contra Rusia, así como su postura de endurecer las sanciones económicas contra el Kremlin.
Conocido por ser "hawkish" o defensor de mano dura, Waltz sostiene que la economía rusa, altamente dependiente de la exportación de gas y petróleo, puede ser presionada mediante sanciones más intensas que la debiliten de forma crítica y dejen al Gobierno de Vladímir Putin sin financiamiento.








