Noruega despidió este miércoles al rey Harald V con un solemne funeral de Estado en Oslo, poniendo fin a 13 días de duelo nacional tras la muerte del monarca a los 89 años. Decenas de miles de personas se concentraron en las calles de la capital para acompañar el cortejo fúnebre desde el Palacio Real hasta la Catedral de Oslo.
La ceremonia comenzó con una procesión encabezada por el féretro del rey, mientras se escuchaban salvas de cañón desde la fortaleza de Akershus. A continuación se celebró el servicio religioso en la Catedral de Oslo, acompañado por un minuto de silencio en todo el país. Posteriormente, los restos de Harald fueron trasladados hasta Akershus, donde recibió sepultura en el mausoleo real.











