El jueves, la alianza OPEP+ (Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados), liderada por Arabia Saudí y Rusia, anunció un aumento de producción de petróleo de 411.000 barriles diarios (bd) a partir de mayo de 2025.
Este incremento es mucho mayor de lo esperado, casi tres veces el aumento previamente planificado, y se produce como parte de un plan para devolver gradualmente al mercado los volúmenes de crudo que los países miembros habían recortado en años anteriores.
El aumento de producción afectará a países como Arabia Saudí, Rusia, Irak, EAU, Kuwait, Kazajistán, Argelia y Omán, que actuarán para aumentar la oferta en el mercado petrolero.

El precio del petróleo reaccionó negativamente a esta decisión, cayendo alrededor del 7% tras su anuncio. El petróleo intermedio de Texas (WTI) abrió con una caída del 6,64%, mientras que el Brent perdió un 6,42%.
Este retroceso en los precios refleja una preocupación por el impacto de una posible guerra comercial global, desencadenada por la reciente imposición de aranceles por parte de países europeos a Estados Unidos, y su efecto sobre la demanda energética mundial.
El aumento en la producción anunciado por la OPEP+ forma parte de un acuerdo para reponer gradualmente los 2,2 millones de barriles diarios que los miembros del grupo recortaron voluntariamente en 2023.














