El miércoles pasado, la frustración algunos ciudadanos en Estados Unidos alcanzó un punto crítico cuando ni el Pentágono ni los funcionarios locales ofrecieron explicaciones claras a las inquietantes preguntas sobre los misteriosos objetos que fueron captados en video decenas de veces en todo el estado de Nueva Jersey en las últimas semanas.
Estos avistamientos llevaron a un legislador estadounidense a plantear que los drones podrían tratarse de aviones espías iraníes, sugiriendo que el ejército debería derribarlos de inmediato. Otros teorizaron que China estaría detrás de estos encuentros inusuales.
"Habrá muchos alcaldes molestos pronto, además de los legisladores que ya están enojados", declaró el senador estatal Doug Steinhardt (R) al medio The Post tras una sesión informativa para legisladores con la policía estatal y el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos. "Y muchos ciudadanos están desconcertados, tratando de entender qué está ocurriendo", añadió.
A pesar de la creciente preocupación, las autoridades, desde el gobernador Phil Murphy hasta el FBI, continúan insistiendo en que los drones no representan una amenaza. No obstante, también admiten que desconocen su origen.

Además, los funcionarios reconocieron que estas aeronaves poseen capacidades tecnológicas especialmente avanzadas, como desaparecer de los radares cuando un dron o helicóptero de la policía intenta interceptarlos.
Estos drones también permanecen inmóviles en el aire durante horas, superando ampliamente la autonomía de las baterías de los drones civiles conocidos.
Un periodista de The Post fue testigo directo de uno de estos objetos el miércoles, cuando un artefacto del tamaño de un Honda Fit, con luces blancas intermitentes, sobrevoló una gasolinera antes de dirigirse hacia el Picatinny Arsenal, una instalación militar de investigación y fabricación de armamento ubicada en Wharton.
Muchas personas sospechan que Picatinny podría ser el origen de los drones y que las autoridades militares saben perfectamente de qué se trata, aunque no quieran revelarlo.
"Estoy convencida de que el gobierno sabe qué son", afirmó Melissa Ann Pederson, una madre de 46 años y entrenadora de atletismo. "Creo que todo comenzó en Picatinny Arsenal, aquí cerca", aseguró.

Pederson afirma haber observado múltiples drones con enormes estructuras que volaban en formación, a unos 50 pies de altura, adornados con luces rojas, verdes y blancas.









