El presidente comunista de Colombia, Gustavo Petro, volvió a rechazar el resultado de las elecciones y afirmó que no reconocerá al gobierno entrante de Abelardo de la Espriella, en un preocupante comportamiento antidemocrático.
A través de un extenso mensaje en su cuenta de X, el mandatario de extrema izquierda denunció un supuesto fraude electoral de gran escala, aunque sin presentar pruebas, y cargó duramente contra la Registraduría.
En su publicación, Petro aseguró que existió una manipulación tecnológica del proceso electoral. “Nosotros tenemos toda la información sobre desde que servidor IP situado en los Angeles, California, de propiedad de los hermanos Bautista, integrado a la operación de escrutinios se utilizaron algoritmos que variaron la votación sustancialmente a favor de Abelardo”, sostuvo.
Gustavo Petro.
El mandatario profundizó sus acusaciones al afirmar que los resultados habrían sido alterados mediante mecanismos informáticos: “los algoritmos que viciaron el resultado electoral se usaban con el censo electoral de los que nunca votan para ser reemplazados por votantes que podían hacerlo varias veces o sin votantes en las mesas de jurados homogéneos”.
Petro también apuntó a presuntas irregularidades en el voto en el exterior. “Las mesas en el exterior dónde Abelardo consiguió 177.000 votos por encima de Cepeda, tienen mesas de jurados provenientes de Colombia y no residentes en EEUU y España, lo cual es ilegal”, afirmó, y agregó que “electores llevados para el mundial de futbol […] pudieron votar siete veces en las urnas con los nombres de los que nunca votan”.
En su mensaje, el presidente comunista también vinculó el supuesto fraude con actores internacionales, al afirmar que “la empresa que suministró algoritmos viciados y otros apoyos a los hermanos Bautista es una empresa de inteligencia privada israelí de nombre BlackCube”, y que “Balart es la empresa de lobby a la que le pagaron millones de dólares para limpiar la imagen de Abelardo”.
El mensaje de Gustavo Petro.
En paralelo, Petro criticó directamente el funcionamiento del sistema electoral y acusó a las autoridades de ser corruptas. “La registraduría torpemente o corruptamente, a entregado la seguridad del voto del pueblo de Colombia a la empresas cuyos gobiernos […] ya tenían candidato en Colombia, por eso no hubo alarma”, denunció.
El punto más crítico de su declaración llegó al desconocer el resultado de los comicios. “El presidente de Colombia no reconoce la legitimidad del gobierno entrante. Abelardo no ganó las elecciones”, afirmó.
Al mismo tiempo, sostuvo que “el presidente de Colombia acepta de acuerdo a la decisión de los colombianos es el filósofo Iván Cepeda”.
Finalmente, el mandatario convocó a manifestaciones en todo el país. “Las mayorías nacionales quedan convocadas este 20 de julio a dar el grito de la independencia nacional en todas las plazas públicas”, expresó, en un contexto de creciente tensión.
Las declaraciones de Petro no solo escalan el conflicto político, sino que también generan preocupación sobre el impacto institucional de desconocer el resultado electoral sin respaldo judicial, en un momento clave para la estabilidad democrática de Colombia.