La inmigración ilegal y la baja tasa de natalidad de los blancos son las principales causas del retroceso.
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Estados Unidos está atravesando una transformación demográfica profunda que redefine la composición de su población y plantea interrogantes políticos, culturales y económicos para las próximas décadas.
Según los datos del último Censo, el porcentaje de población blanca, que siempre fue el grupo mayoritario del país, continúa disminuyendo a un ritmo sostenido y sin señales de estabilización, pasando un pico de casi el 90% en 1940 a proyecciones que indican que la población blanca caerá por debajo del 50% para 2045.
Los datos históricos
Las cifras históricas muestran la magnitud del cambio: en 1940, casi el 90% de los estadounidenses eran blancos, un porcentaje que marcó el pico máximo registrado en la historia de la nación.
Una familia blanca.
Sin embargo, desde mediados del siglo XX la tendencia comenzó a revertirse de manera sostenida. Para 1980, la proporción de blancos no hispanos había descendido a alrededor del 80%. En 2002 ya se ubicaba en 69,1%, y en 2020 cayó a 61,6%, marcando un mínimo histórico hasta este momento. Para 2022, el indicador volvió a bajar hasta 59,2%, confirmando una trayectoria descendente sin interrupciones.
El Censo de 2020 fue especialmente significativo, ya que por primera vez evidenció una reducción numérica absoluta de la población blanca no hispana. Entre 2010 y 2020, este grupo disminuyó un 3%, equivalente a 5,1 millones de personas, con caídas registradas en 35 estados del país. Aunque la población total creció en 32 estados, el aporte provino casi exclusivamente de grupos hispanos, asiáticos y de otros grupos raciales no blancos.
Los estados con descensos más pronunciados fueron Connecticut, con un -10%, seguido por California, Maryland y Nueva Jersey, con disminuciones del 8% cada uno. En paralelo, estados como Virginia Occidental, Illinois y Misisipi experimentaron reducciones tanto en su población total como en la población blanca no hispana.
El Censo de 2020 en EEUU.
Las causas de la caída de la población blanca
Respecto a las causas detrás de esta transformación, se destacan tres factores centrales que afectan a la población blanca: bajas tasas de natalidad, mayor envejecimiento y la inmigración ilegal.
Las mujeres blancas tienen, en promedio, menos hijos que las mujeres pertenecientes a grupos como el latino. Además, la población blanca envejece más rápido, con más muertes que nacimientos en diversos estados. A esto se suma que, a diferencia de lo ocurrido a lo largo del siglo XIX y principios del XX, la inmigración desde Europa prácticamente dejó de ser un factor de crecimiento.
Actualmente, la mayoría de los extranjeros provienen de América Latina y Asia, entre otros continentes con poca población "blanca", especialmente mediante la inmigración ilegal masiva, algo que afectó notablemente la composición étnica de EEUU.
Las proyecciones oficiales de la Oficina del Censo anticipan que la población blanca no hispana caerá por debajo del 50% en 2045, un hecho que convertiría a Estados Unidos en una nación sin un grupo mayoritario absoluto.
Este escenario abre un debate creciente sobre el impacto cultural, político y económico de un país cada vez menos blanco, en el que las tendencias migratorias y las dinámicas demográficas redefinirán la identidad nacional en las próximas décadas.