El gobierno de Polonia anunció el cierre de su frontera con Bielorrusia a partir del jueves a la medianoche, como medida de precaución ante las maniobras militares conjuntas entre Rusia y Bielorrusia, conocidas como ''Zapad-2025'' (''Occidente-2025'').
Estas maniobras, de gran escala, comenzarán el viernes y se desarrollarán en el oeste de Rusia y Bielorrusia, muy cerca de la frontera polaca, lo que ha encendido alarmas de seguridad en los países vecinos y miembros de la OTAN como Lituania y Letonia.
El Primer Ministro polaco, Donald Tusk, justificó la decisión en una reunión de gobierno al afirmar que las maniobras tienen un carácter ''muy agresivo desde el punto de vista de la doctrina militar''. Tusk subrayó que se trata de una medida necesaria para proteger la seguridad nacional ante un escenario cada vez más tenso en la región. La decisión también incluye el cierre de los cruces ferroviarios con Bielorrusia.

El Ministro del Interior polaco, Marcin Kierwiński, aclaró que la reapertura de la frontera dependerá de que el gobierno tenga certeza de que ''ya no existe ninguna amenaza para los ciudadanos polacos''. Polonia ya había cerrado la mayoría de sus pasos fronterizos con Bielorrusia en años recientes, y actualmente solo dos permanecían operativos, los cuales ahora también quedarán inactivos.
La medida ha generado una fuerte respuesta por parte de Bielorrusia, cuyo Ministerio de Relaciones Exteriores convocó al encargado de negocios de Polonia para expresar su protesta formal.
Las autoridades bielorrusas calificaron el cierre como una decisión unilateral que genera ''importantes dificultades'', y lo consideraron un abuso de la posición geográfica de Polonia. Además, insinuaron que la suspensión temporal del paso fronterizo podría estar destinada a ocultar las propias acciones de Varsovia más que a responder a una amenaza real.










