La República Checa incorporó expresamente los movimientos comunistas a las disposiciones penales que ya contemplaban la persecución de organizaciones nazis y otros movimientos contrarios a los derechos humanos. La modificación fue firmada por el presidente Petr Pavel el 17 de julio de 2025 y comenzó a regir el 1 de enero de 2026.
La nueva redacción del artículo 403 del Código Penal establece penas de entre uno y cinco años de prisión para quienes funden, apoyen o promuevan movimientos nazis, comunistas u otros que demuestren estar orientados a suprimir los derechos y libertades fundamentales o a fomentar el odio racial, étnico, nacional, religioso o de clase.













