Rusia ordenó tomar el control de activos locales de cinco empresas europeas en una nueva escalada de las tensiones económicas con Occidente por la guerra en Ucrania. La medida quedó establecida en un decreto firmado por el presidente ruso, Vladímir Putin, y transfiere la administración temporal de las propiedades a sociedades rusas.
La disposición alcanza a la fabricante francesa de revestimientos para pisos Tarkett, la empresa alemana de envases Menshen, la sueca Sverige International Holdings y la compañía belga de productos de higiene Ontex.











