La industria automotriz dio un nuevo paso hacia una tecnología que durante décadas pareció reservada a las películas de ciencia ficción. Este jueves 15 de octubre, Elon Musk presentó la nueva generación del Tesla Roadster, un vehículo eléctrico equipado con propulsores desarrollados en colaboración con SpaceX, capaces de permitirle elevarse del suelo y realizar movimientos controlados en el aire.
La presentación tuvo lugar en las instalaciones de pruebas de SpaceX, cerca de Waco, Texas, y se convirtió en uno de los acontecimientos tecnológicos más comentados de la jornada. Durante la demostración, el automóvil realizó maniobras poco habituales para un vehículo convencional: avanzó por una estructura, circuló invertido y logró despegar brevemente antes de regresar al suelo.
El lanzamiento llegó después de una extensa espera. Tesla había presentado por primera vez el proyecto de la segunda generación del Roadster en 2017, pero su desarrollo atravesó sucesivas postergaciones. Casi nueve años después, la compañía mostró un prototipo que incorpora tecnologías provenientes de la industria aeroespacial.











