El Gobierno suspendió las ventas al exterior hasta el 31 de julio con el objetivo de reforzar el abastecimiento interno, mientras las ofensivas con drones sobre refinerías continúan afectando la producción energética del país.
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El Gobierno de Rusia anunció la prohibición temporal de las exportaciones de diésel como parte de un paquete de medidas destinado a enfrentar la creciente crisis de combustible que atraviesa el país. La decisión entró en vigor de manera inmediata y se extenderá hasta el 31 de julio, con el objetivo de incrementar la disponibilidad de combustible en el mercado interno tras los daños sufridos por varias refinerías debido a los ataques con drones lanzados por Ucrania.
La suspensión de las exportaciones busca estabilizar el abastecimiento y contener el aumento de los precios registrado en distintas regiones de Rusia. Además del veto a las ventas externas de diésel, el Gobierno confirmó que comenzará a importar productos refinados durante julio para compensar la reducción de la producción nacional.
Autos rusos haciendo fila en una estación de servicio
Durante los últimos meses, Ucrania intensificó sus ataques contra la infraestructura energética rusa mediante el empleo de drones de largo alcance. Las ofensivas alcanzaron varias refinerías y depósitos de combustible considerados estratégicos para el abastecimiento interno y para las exportaciones de hidrocarburos.
Como consecuencia, la capacidad de refinación del país disminuyó de forma considerable y comenzaron a registrarse faltantes de combustible, largas filas en estaciones de servicio y restricciones de venta en algunas regiones.
El presidente ruso, Vladímir Putin, reconoció que el sistema energético enfrenta dificultades derivadas de los ataques ucranianos, aunque calificó la situación como "temporal" y aseguró que el Gobierno dispone de los recursos necesarios para restablecer la normalidad en el mercado interno.
La prohibición de exportar diésel también tiene repercusiones en los mercados internacionales. Rusia figura entre los mayores proveedores mundiales de este combustible y la interrupción temporal de sus ventas al exterior provocó un aumento en los precios internacionales y obligó a varios países importadores a buscar proveedores alternativos.
Petrolero ruso usado para la exportación de diesel
Analistas del sector energético señalaron que la reducción de la oferta rusa podría generar nuevas presiones sobre el mercado global si la medida se prolonga más allá de julio.
La decisión del Kremlin se suma a otras restricciones aplicadas en los últimos meses para asegurar el abastecimiento doméstico de combustibles. Mientras Ucrania mantiene su estrategia de atacar la infraestructura petrolera rusa, Moscú continúa ajustando su política energética para mitigar el impacto de esas ofensivas sobre la producción, el consumo interno y las exportaciones, en un contexto en el que la guerra sigue teniendo consecuencias directas.