El documento incluye la fotografía del interesado y su retrato policial, y detalla en el apartado de «Reclamaciones Vigentes» una prohibición de entrada al territorio nacional (número 1A4) por «paso clandestino». Esta medida fue impuesta por la Delegación del Gobierno el 14 de mayo de 2021, con vigencia desde el 22 de abril de 2021 hasta el 21 de abril de 2026. A pesar de esta orden de expulsión y de la prohibición expresa de ingreso —situación que críticos atribuyen a fallas del sistema migratorio europeo y de la política impulsada por el gobierno de Pedro Sánchez— el inmigrante se encuentra actualmente en España y ha solicitado el certificado de «penales», recomendado por una ONG, con el objetivo de acogerse al proceso de «regularización».
De acuerdo con los agentes, el joven —que hoy tiene 23 años— fue acogido en su momento como mena en un centro de protección. Posteriormente abandonó el recurso en 2021, cuando tenía 19 años. Ese mismo año acudió a una oficina de Extranjería de la Policía Nacional para solicitar asilo alegando persecución en Marruecos. Los antecedentes policiales no registran delitos graves, pero sí «detenciones reiteradas por permanencia ilegal en territorio español», incluso con la prohibición de entrada aún vigente. Tras ser informado el juzgado correspondiente, el inmigrante quedó en libertad a la espera de una resolución judicial.













