La visita de Van Hollen generó fuerte controversia en Estados Unidos, especialmente por coincidir con el caso de Rachel Morin, una mujer asesinada en Maryland por Víctor Antonio Martínez-Hernández, un inmigrante ilegal salvadoreño.
El caso ha sido remarcado por sectores conservadores como símbolo de los peligros de una política migratoria laxa. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, calificó la visita del senador como "deplorable y triste", acusándolo de ignorar a las víctimas estadounidenses mientras aboga por migrantes acusados de crímenes.
Patty Morin, madre de Rachel, también se manifestó contra el senador, criticándolo por utilizar fondos públicos para viajar a El Salvador en lugar de solidarizarse con su familia.













