El episodio dejó en evidencia vulnerabilidades en los controles de acceso y en la prevención dentro de uno de los puntos más emblemáticos del turismo mexicano.
Una vez contenido el ataque, se confirmó que el autor fue Julio César Jasso Ramírez, un hombre de 27 años que, tras disparar contra los presentes, se quitó la vida. Según las investigaciones, el agresor actuó solo y habría planificado el hecho con anticipación.












