La final del Mundial 2026, que consagró a España como campeón, estuvo acompañada por una serie de incidentes en distintas ciudades del País Vasco, donde violentos grupos de izquierda independentistas atacaron símbolos nacionales y a hinchas españoles que seguían el partido frente a la Argentina.
Uno de los episodios se registró en la plaza Unzaga, en Eibar, donde el Ayuntamiento había instalado una pantalla gigante para seguir el encuentro. En ese contexto, un grupo de encapuchados quemó una bandera de España y desplegó pancartas de apoyo a la selección vasca, junto a consignas contra el españolismo.












