La final del Mundial 2026, que consagró a España como campeón, estuvo acompañada por una serie de incidentes en distintas ciudades del País Vasco, donde violentos grupos de izquierda independentistas atacaron símbolos nacionales y a hinchas españoles que seguían el partido frente a la Argentina.
Uno de los episodios se registró en la plaza Unzaga, en Eibar, donde el Ayuntamiento había instalado una pantalla gigante para seguir el encuentro. En ese contexto, un grupo de encapuchados quemó una bandera de España y desplegó pancartas de apoyo a la selección vasca, junto a consignas contra el españolismo.
Las tensiones comenzaron incluso antes del inicio del partido. En las inmediaciones del espacio público aparecieron pintadas con mensajes como “Puta España” y “Espainolismoa borrokatu” (Combatir el españolismo).
También se colocó una pancarta con los lemas “Inposiziorik ez” (No a las imposiciones) y “Gazte langileok espainolismoari aurre egin” (Jóvenes trabajadores, enfrentad al españolismo), acompañada por un escudo de España tachado.
Ya con el encuentro en disputa, alrededor de media docena de personas encapuchadas accedió a un mirador cercano, donde encendieron bengalas y prendieron fuego a una bandera española.
Desde ese punto, además, desplegaron una pancarta con las banderas de España y Francia tachadas, junto al escudo Zazpiak Bat y el mensaje “Gurea Euskal Selekzioa” (La nuestra, la selección vasca).
Queman bandera española.
Los incidentes no se limitaron a Eibar. En Bilbao, un grupo de manifestantes que reclamaba la oficialidad de la selección vasca intentó boicotear la pantalla gigante instalada por el Partido Popular para seguir la final entre España y Argentina.
En paralelo, la ciudad de Vitoria-Gasteiz también fue escenario de hechos de violencia. Una treintena de extremistas de izquierda atacaron a dos jóvenes aficionados de la selección española que se dirigían a la Plaza de España para ver el partido. Según explica Europa Press, los agresores utilizaron gas pimienta y golpearon a las víctimas en las inmediaciones de la Catedral Vieja.
Tras el ataque, la Ertzaintza desplegó varias patrullas en la capital alavesa con el objetivo de localizar a los responsables. En ese mismo contexto, fuentes policiales confirmaron la identificación de varias personas por su presunta implicación en otra agresión contra un aficionado que vestía la camiseta de la selección española.