El gobierno del presidente Donald Trump ha informado este jueves que limitará a 7.500 por año el número de refugiados legales que pueden entrar a los Estados Unidos. Partiendo de esta cifra, se dará prioridad a los blancos sudafricanos que sufren discriminación y persecución en el país africano.
El nuevo número de admisiones representa un recorte con respecto al límite que había impuesto el predecesor de Trump, el demócrata Joe Biden, que lo había establecido en 125.000 por año. Durante su último año de mandato, Biden había aceptado en el país a solamente a un sudafricano, una tendencia que se venía repitiendo desde los años de Obama en la Casa Blanca.
"La admisión de hasta 7.500 refugiados a Estados Unidos durante el año fiscal 2026 se justifica por razones humanitarias o de interés nacional. Las plazas admitidas se asignarán principalmente a la minoría afrikáner de Sudáfrica y a otras víctimas de discriminación ilegal o injusta en sus respectivos países de origen", dice el comunicado del Registro Federal anunciando la medida.

Trump denuncia el genocidio a los sudafricanos blancos
El líder republicano ya había dicho previamente que los Estados Unidos necesitaban cuidar a los residentes blancos de Sudáfrica, los cuales enfrentan abusos como la expropiación de sus propiedades por parte del gobierno racista de esa nación, que está liderado por el izquierdista Cyril Ramaphosa.









