El jueves, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva para crear una reserva estratégica de Bitcoin, utilizando las criptomonedas incautadas por el gobierno federal en el marco de procedimientos de decomiso de activos criminales o civiles.
La medida, que se formalizó un día antes de un importante cumbre sobre criptomonedas en la Casa Blanca, busca establecer un "Fort Knox digital" para el Bitcoin, según David Sacks, el zar de criptomonedas de la administración Trump y empresario multimillonario.
Esta reserva estará capitalizada exclusivamente con Bitcoin ya poseído por el gobierno, sin realizar nuevas compras de tokens inicialmente.
La decisión de Trump de crear esta reserva ha generado debate, ya que la medida no contempla la compra activa de nuevas criptomonedas, lo que ha llevado a algunos críticos a calificarla de insuficiente.

La criptomoneda experimentó una caída breve de más del 5%, bajando de los 90.000 dólares a menos de 85.000 dólares después del anuncio de Sacks, quien aseguró que el gobierno no vendería el bitcoin depositado en la reserva, sino que lo mantendría como una reserva de valor.
Aunque la idea de la reserva fue recibida con gran entusiasmo por los sectores de la industria de las criptomonedas, otros la vieron como una iniciativa superficial, debido a que no implica nuevas adquisiciones, sino el uso de activos ya existentes en manos del gobierno.
La propuesta de Trump también incluye la creación de un "almacén de activos digitales" que abarcará criptomonedas distintas al Bitcoin.

















