El gobierno de los Estados Unidos logró un acuerdo con la compañía tecnológica para adquirir el porcentaje que pertenecía a capitales chinos.
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El gobierno de Estados Unidos, bajo la administración del presidente Donald Trump, anunció el viernes la adquisición de un 10% de participación en la empresa de componentes de computación Intel. La noticia provocó un alza inmediata del 5.5% en el precio de las acciones de la compañía en el índice NASDAQ.
El anuncio oficial fue realizado después del cierre del mercado por Intel y el secretario de Comercio, Howard Lutnick. La decisión se concretó tras una reunión entre Trump y el nuevo CEO de Intel, Lip-Bu Tan, a principios de este mes.
El presidente Trump había pedido la renuncia de Tan el 7 de agosto debido a sus inversiones en empresas vinculadas al ejército chino. Sin embargo, tras el encuentro personal, Trump cambió de opinión y alcanzaron un acuerdo sobre el porcentaje chino de la empresa de semiconductores.
Según relató Trump en la Oficina Oval: "Él vino, hablamos un rato, y me cayó muy bien. Dije: 'Creo que sería bueno que Estados Unidos tenga el 10% de Intel'. Él estuvo de acuerdo, y lo hicimos realidad. Es un gran acuerdo para ellos". El republicano bromeó que Tan "entró queriendo mantener su trabajo y terminó dándonos 10 mil millones de dólares".
El presidente estadounidense mantuvo una reunión con el CEO de Intel, en la cual acordó la adquisición de ese porcentaje de la compañía
La Casa Blanca celebra el pacto con Intel.
El acuerdo establece que el gobierno estadounidense recibirá 433.3 millones de acciones sin derecho a voto a un precio de 20.47 dólares por acción, lo que representa un descuento significativo frente al precio de cierre de 24.80 dólares. Esa diferencia ya significa una ganancia potencial de 1.9 mil millones sobre el papel.
El financiamiento de los 8.9 mil millones necesarios para la compra provendrá de dos fuentes principales: 5.7 mil millones de la CHIPS and Science Act of 2022 (una ley aprobada durante la administración de Joe Biden, pero cuyos fondos aún no habían sido distribuidos) y 3.2 mil millones que Intel recibió en 2024 como parte del programa Secure Enclave.
El secretario de Comercio, Howard Lutnick, calificó el acuerdo como "justo para Intel y justo para el pueblo estadounidense". En una publicación en la red social X, señaló que el pacto "fortalece el liderazgo estadounidense en semiconductores, lo que hará crecer nuestra economía y asegurará nuestra ventaja tecnológica".
El secretario de Comercio de Trump mencionó que el acuerdo resulta beneficioso para ambas partes
Confianza en el nuevo rumbo de Intel.
Lip-Bu Tan, quien asumió como CEO de Intel en marzo, enfrenta el desafío de revertir las finanzas de la empresa, que el año pasado registró una pérdida de 18,8 mil millones de dólares, la primera desde 1986. En un comunicado, Tan agradeció la confianza de Trump y prometió trabajar para fortalecer el liderazgo tecnológico y manufacturero de Estados Unidos.
La inversión estadounidense llega poco después de que Intel recibiera un rescate financiero de 2 mil millones de dólares del grupo japonés SoftBank, lo que también fue interpretado como una muestra de apoyo a la nueva dirección de la empresa y a su estrategia de recuperación.
Durante su anuncio, Trump señaló que Intel "se había quedado atrás", recordando que alguna vez fue la empresa de chips más poderosa del mundo, antes de trasladar parte de su producción al extranjero, especialmente a Taiwán.
El presidente de los Estados Unidos había pedido previamente la renuncia del CEO de Intel