Sin embargo, la administración Trump ha optado por separar estos temas. El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, señaló en abril que ambos países están en una ''vía'' hacia un acuerdo nuclear civil, aunque aún no se han concretado detalles.
Un punto crítico en las negociaciones es la Sección 123 de la Ley de Energía Atómica de Estados Unidos, que establece criterios de no proliferación para la cooperación nuclear civil. Arabia Saudita ha expresado su deseo de enriquecer uranio y vender el producto, lo que entra en conflicto con las restricciones de esta sección.
Una posible solución en discusión es un arreglo de ''caja negra'', donde solo el personal estadounidense tendría acceso a las instalaciones de enriquecimiento de uranio en suelo saudita, una medida destinada a mitigar las preocupaciones de proliferación.












