A pesar de ello, hasta diciembre pasado estaba en la lista de los más buscados por Estados Unidos, con una recompensa de 10 millones de dólares por información que llevara a su captura, la cual fue retirada por la administración del demócrata Biden tras la caída de Assad.
Al-Sharaa ha expresado su deseo de que HTS sea eliminado de las listas de organizaciones terroristas, señalando que ya no representa una amenaza global y que está comprometido con proteger a las minorías étnicas y religiosas del país.
Sin embargo, la reciente violencia entre facciones islamistas, fuerzas de seguridad y miembros de comunidades minoritarias como los drusos y alauitas ha aumentado los temores sobre los difíciles desafíos del nuevo gobierno.













