Se emplearon aeronaves ligeras pilotadas a distancia, modificadas para transportar y lanzar bombas.
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Las Fuerzas Armadas de Ucrania llevaron a cabo un ataque aéreo sobre la región rusa de Leningrado utilizando aviones ligeros equipados con bombas convencionales, un método que no se registraba en esa zona desde la Segunda Guerra Mundial.
La operación fue ejecutada durante la noche del 24 de marzo por el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU), en coordinación con las Fuerzas de Sistemas No Tripulados, las Fuerzas de Operaciones Especiales y la Dirección Principal de Inteligencia de Ucrania (HUR).
Según se informó, se emplearon aeronaves ligeras pilotadas a distancia, aparentemente plataformas del tipo A-22 Foxbat, modificadas para transportar y lanzar bombas FAB-250 de origen soviético.
Este tipo de ataque representa un hecho significativo, ya que el uso de bombardeos aéreos convencionales en esa región, es decir, el lanzamiento de bombas desde aeronaves sobre objetivos específicos, no se veía desde el final del asedio nazi a Leningrado en 1944.
El avión ucraniano.
Uno de los blancos alcanzados fue el buque rompehielos de combate “Purga”, que se encontraba atracado en el astillero de Vyborg. Esta embarcación, diseñada para el servicio de guardacostas del FSB ruso y con capacidades operativas en zonas árticas, fue impactada por una de las bombas lanzadas desde estas aeronaves.
Además del ataque al buque, otras aeronavessimilares habrían sido utilizadas para golpear infraestructura crítica, objetivos que no podían ser destruidos con drones de menor tamaño.
El uso de aviones tipo A-22 Foxbat, que visualmente se asemejan a avionetas de fumigación pero sin piloto, también marca una innovación en el campo de batalla.
Estas aeronaves fueron adaptadas para operar de manera remota y cumplir funciones que combinan características de drones con capacidades de carga propias de aeronaves tripuladas.
El buque ruso atacado.
El antecedente histórico más cercano a este tipo de ataques en la región se remonta al asedio de Leningrado entre 1941 y 1944, durante la Segunda Guerra Mundial, cuando la ciudad fue sometida a intensos bombardeos como parte del cerco impuesto por las fuerzas del Eje. Desde entonces, no se habían registrado bombardeos aéreos convencionales en esa zona.
Este ataque se suma a otras operaciones recientes de Ucrania dentro del territorio ruso. El mismo 24 de marzo, según informó el medio ruso Astra, un ataque con drones de largo alcance provocó daños en la refinería de petróleo de Saratov.
Entre los objetivos afectados se encontraban una unidad de refinación y un tanque de almacenamiento de diésel con capacidad de 10.000 toneladas, lo que generó un incendio y obligó a suspender temporalmente las operaciones en la planta.