Las Fuerzas Armadas de Ucrania llevaron a cabo un ataque aéreo sobre la región rusa de Leningrado utilizando aviones ligeros equipados con bombas convencionales, un método que no se registraba en esa zona desde la Segunda Guerra Mundial.
La operación fue ejecutada durante la noche del 24 de marzo por el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU), en coordinación con las Fuerzas de Sistemas No Tripulados, las Fuerzas de Operaciones Especiales y la Dirección Principal de Inteligencia de Ucrania (HUR).
Según se informó, se emplearon aeronaves ligeras pilotadas a distancia, aparentemente plataformas del tipo A-22 Foxbat, modificadas para transportar y lanzar bombas FAB-250 de origen soviético.











