El objetivo de los enviados fue estudiar las condiciones necesarias para organizar una visita de gran magnitud, que requeriría la coordinación de numerosos organismos públicos y religiosos. Este tipo de viajes suele involucrar a equipos de seguridad, responsables de ceremonial, funcionarios vaticanos, personal diplomático y decenas de periodistas extranjeros.
Colombo explicó que la visita técnica permite observar posibles escenarios y determinar cuáles cuentan con las condiciones adecuadas para recibir al jefe de la Iglesia Católica. Además, remarcó que el análisis no se limita exclusivamente a los actos religiosos, sino que también contempla encuentros institucionales y actividades públicas.














