El grupo parlamentario de VOX en el Parlamento de Cataluña presentó una propuesta de resolución para declarar al islamismo como un «movimiento político-religioso incompatible con Occidente y con los principios de libertad, igualdad y democracia». La iniciativa, fundamentada en datos y advertencias de seguridad, buscaba reconocer la creciente preocupación social ante la expansión del islamismo radical y la formación de comunidades paralelas en territorio español.
El texto señalaba que el islamismo constituye «un proceso de transformación social y cultural que preocupa cada vez más a los ciudadanos europeos» y recordaba que las políticas migratorias impulsadas en las últimas décadas —tanto por los gobiernos nacionales como por la Unión Europea— han sido «ineficaces» para frenar la inmigración ilegal procedente del norte de África y de Pakistán.
En España comienzan a manifestarse síntomas preocupantes. Esto se refleja en la aparición de comunidades paralelas con normas sociales ajenas a nuestra cultura, donde el radicalismo encuentra terreno fértil para expandirse», advertía la formación.

De acuerdo con el último estudio de la Unión de Comunidades Islámicas de España (2023), en el país residen 412.344 musulmanes, lo que representa el 4,94% de la población total y evidencia un crecimiento sostenido en los últimos años. Cataluña, con 660.392 musulmanes, concentra la mayor proporción, casi el doble que Andalucía, seguida por Madrid, la Comunidad Valenciana y Murcia. VOX subrayó que localidades como Salt (Gerona), El Ejido (Almería), Barcelona o Ceuta ya están experimentando transformaciones profundas en su tejido social y cultural como consecuencia de este fenómeno.
Además, la formación señaló que el número de mezquitas en Cataluña se ha duplicado desde 2004, superando las 280 actualmente. Según estimaciones de los cuerpos de seguridad, una de cada tres mezquitas catalanas difunde ideas radicales vinculadas al salafismo, lo que genera seria preocupación por la propagación de valores contrarios a la igualdad, la libertad y la integración reconocidas por la ley española. Este escenario, advirtió VOX, ha favorecido un aumento del 20% en los matrimonios forzados en un solo año, afectando incluso a menores de edad.
Ante esta situación, VOX propuso declarar que “el islam, como ideología político-religiosa, es incompatible con Occidente, con la libertad, la dignidad de las personas, la igualdad entre hombres y mujeres, la democracia, nuestras leyes civiles y nuestro modo de vida”. Sin embargo, el Partido Popular se alineó con el PSOE y rechazó el proyecto en la Comisión de Interior y Seguridad Pública del Parlamento catalán, una decisión que confirma el distanciamiento del PP de las posturas firmes en defensa de la civilización occidental.









