Una candidata demócrata en Texas quedó envuelta en una tormenta política tras publicar una serie de declaraciones incendiarias contra el sionismo, incluyendo promesas de encarcelar a “sionistas estadounidenses” en un centro de detención migratoria reconvertido en prisión.
Las expresiones de Maureen Galindo, quien compite en la interna demócrata por el distrito 35 de Texas, generaron condenas inmediatas tanto dentro como fuera de su partido, donde varios dirigentes calificaron sus comentarios de antisemitas y peligrosos.
La controversia comenzó luego de que Galindo publicara en redes sociales que impulsaría legislación para declarar al sionismo como una forma de antisemitismo y transformar el Centro de Procesamiento Migratorio del Condado de Karnes en una cárcel para “sionistas estadounidenses y ex oficiales de ICE”. En el mismo mensaje añadió que el lugar también funcionaría como un “centro de castración para pedófilos”, insinuando que “probablemente la mayoría de los sionistas” entrarían en esa categoría.
Los candidatos demócratas Maureen Galindo y Johnny García
Galindo justificó sus dichos afirmando que los “sionistas” controlan redes de tráfico humano en el sur de Texas y aseguró que no es antisemita porque, según su visión, los sionistas no serían “verdaderos judíos”. También acusó a su rival en la interna demócrata, Johnny Garcia, de estar financiado por “terrorismo sionista y redes de tráfico”.
Las reacciones fueron rápidas. Garcia, un oficial del sheriff del condado de Bexar, respondió que no hay lugar en el Partido Demócrata para propuestas que impliquen encarcelar personas por sus creencias o atacar a miembros de la comunidad judía. “Deberíamos unir a la gente, no difundir odio y división”, afirmó.
Importantes figuras demócratas también repudiaron las declaraciones. El líder demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, junto a la presidenta del comité de campaña demócrata, Suzan DelBene, calificaron las palabras de Galindo como “viles” y “descalificantes”. El congresista Josh Gottheimer aseguró que la retórica provenía “directamente del manual nazi”, mientras que Alexandria Ocasio-Cortez describió los comentarios como “basura intolerante”.
Lejos de retractarse, Galindo profundizó sus acusaciones en videos posteriores. Allí sostuvo que los “millonarios sionistas” deberían ir presos y promovió teorías conspirativas sobre un supuesto control israelí sobre ICE, el Departamento de Seguridad Nacional estadounidense y redes de vigilancia en San Antonio. También afirmó que Israel podría eventualmente “ocupar Estados Unidos”.
La candidata, que enfrentará un balotaje interno el próximo 26 de mayo, ha intentado defenderse insistiendo en que su postura es “anti-sionista” y no antijudía. Sin embargo, sus declaraciones han sido ampliamente interpretadas como una reedición de viejos estereotipos antisemitas, en un momento de creciente tensión política y polarización dentro de Estados Unidos.