Importantes figuras demócratas también repudiaron las declaraciones. El líder demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, junto a la presidenta del comité de campaña demócrata, Suzan DelBene, calificaron las palabras de Galindo como “viles” y “descalificantes”. El congresista Josh Gottheimer aseguró que la retórica provenía “directamente del manual nazi”, mientras que Alexandria Ocasio-Cortez describió los comentarios como “basura intolerante”.
Lejos de retractarse, Galindo profundizó sus acusaciones en videos posteriores. Allí sostuvo que los “millonarios sionistas” deberían ir presos y promovió teorías conspirativas sobre un supuesto control israelí sobre ICE, el Departamento de Seguridad Nacional estadounidense y redes de vigilancia en San Antonio. También afirmó que Israel podría eventualmente “ocupar Estados Unidos”.
La candidata, que enfrentará un balotaje interno el próximo 26 de mayo, ha intentado defenderse insistiendo en que su postura es “anti-sionista” y no antijudía. Sin embargo, sus declaraciones han sido ampliamente interpretadas como una reedición de viejos estereotipos antisemitas, en un momento de creciente tensión política y polarización dentro de Estados Unidos.