Donald Trump en la Knéset: '¡Los rehenes están de vuelta! ¡Qué bien se siente poder decirlo!'
Donald Trump en la Kneset
porRedacción
Política
En un discurso histórico, el presidente de EEUU celebró la liberación total de los rehenes israelíes y el cese del fuego
En un discurso histórico ante la Knéset, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró la liberación total de los rehenes israelíes y la firma del acuerdo de cese del fuego con Hamás, presentándolo como un triunfo de Israel, de la diplomacia estadounidense y de la paz en Medio Oriente.
Una fanfarria de trompetas marcó su entrada al Parlamento israelí, donde fue recibido con aplausos prolongados y vítores por los miembros del pleno. “Estamos en un lugar maravilloso”, comenzó diciendo. “Damos gracias al D’s de Abraham”.
Trump no tardó en dirigirse al tema que conmueve hoy a toda la nación israelí: la vuelta a casa de los rehenes. “¡Los rehenes están de vuelta! Qué bien se siente poder decirlo”, exclamó entre aplausos.
El mandatario elogió al primer ministro Benjamín Netanyahu, a quien describió como “difícil de trabajar, pero justamente eso lo hace grande”. Y añadió: “Así como Estados Unidos está entrando en una nueva era dorada, también lo será para Israel”.
Donald Trump and Benjamin Netanyahu
Trump destacó que muchos dudaron de que las negociaciones para el alto el fuego fueran posibles, pero que finalmente “gracias a grandes patriotas estadounidenses, lo logramos”, mencionando en particular al enviado especial Steve Witkoff, al secretario de Estado Marco Rubio, y a su yerno Jared Kushner, a quien definió como “alguien que ama profundamente a Israel”.
“Este acuerdo es un triunfo increíble para Israel y para el mundo”, aseguró. “Israel ha ganado todo lo que podía ganar por la fuerza de las armas. Ahora es momento de traducir esas victorias militares en paz y prosperidad para todo Oriente Medio.”
El presidente, que se definió como un hombre cuya “personalidad está centrada en detener guerras”, recordó la cooperación militar entre Washington y Jerusalén: “Bibi me llamaba y me pedía tal o cual arma; algunas ni siquiera las conocía”, bromeó, arrancando risas y aplausos.
En un momento solemne, Trump pidió ponerse de pie para recordar la masacre de Hamás del 7 de octubre de 2023. “Nunca olvidar y nunca más”, proclamó, mientras todo el pleno lo acompañaba en un aplauso de pie. “La crueldad del 7 de octubre golpeó el corazón de la humanidad. Estados Unidos lloró junto a Israel”, afirmó. “Gracias a nosotros, la larga y dolorosa pesadilla finalmente ha terminado.”
El presidente también elogió a las Fuerzas de Defensa de Israel por la exitosa Operación León en Ascenso, que destruyó infraestructura militar iraní en junio, y a la acción conjunta con Estados Unidos en la Operación Martillo de Medianoche, que golpeó instalaciones nucleares de Teherán. “Detuvimos al principal patrocinador del terrorismo de adquirir las armas más peligrosas del mundo”, subrayó.
Con su habitual estilo directo, Trump declaró que “el puñal de Hezbolá, apuntado durante años al cuello de Israel, ha sido destrozado”, y expresó su respaldo al presidente libanés en su esfuerzo por desarmar al grupo terrorista.
“Hay gente bailando en las calles de países que jamás lo habían hecho, gracias a este acuerdo”, dijo, refiriéndose a la aceptación regional del plan para la desmilitarización total de Hamás.
Trump enmarcó su mensaje dentro de su visión más amplia para la región: “La paz no es solo un sueño, es una realidad que podemos construir, paso a paso.”
Recordó que quienes apostaron por el antisemitismo se volvieron irrelevantes, mientras que los países que extendieron la mano a Israel “se volvieron importantes”.
Aludiendo a los Acuerdos de Abraham, subrayó su intención de expandirlos a más naciones árabes: “Este pequeño punto en el mapa —Israel— ha logrado cosas increíbles. El mundo quería paz, Israel quería paz, y eso es lo que hoy tenemos. Qué victoria tan brillante.”
Antes de concluir, Trump agradeció personalmente al primer ministro Netanyahu “por tener el coraje de poner fin a la guerra en el momento justo”.
Su discurso, cargado de simbolismo y de mensajes de apoyo incondicional, reafirmó el lugar de Estados Unidos como el aliado estratégico más firme de Israel y consolidó el mensaje de que la fuerza, la unidad y la fe pueden transformar la victoria militar en una oportunidad real de paz duradera.