Trump destacó que muchos dudaron de que las negociaciones para el alto el fuego fueran posibles, pero que finalmente “gracias a grandes patriotas estadounidenses, lo logramos”, mencionando en particular al enviado especial Steve Witkoff, al secretario de Estado Marco Rubio, y a su yerno Jared Kushner, a quien definió como “alguien que ama profundamente a Israel”.
“Este acuerdo es un triunfo increíble para Israel y para el mundo”, aseguró. “Israel ha ganado todo lo que podía ganar por la fuerza de las armas. Ahora es momento de traducir esas victorias militares en paz y prosperidad para todo Oriente Medio.”
El presidente, que se definió como un hombre cuya “personalidad está centrada en detener guerras”, recordó la cooperación militar entre Washington y Jerusalén: “Bibi me llamaba y me pedía tal o cual arma; algunas ni siquiera las conocía”, bromeó, arrancando risas y aplausos.













